Incógnita
Un extraterrestre llegó del planeta Sirius durante el
año cuatro mil quinientos en una nave de un pasajero con propulsión de cohete.
El traje espacial era oscuro y fino como la piel.
Ya que Marte y
Júpiter se mencionaban en unos cuantos relatos, mientras que su planeta y su especie
eran ignorados, consultó su agenda multielectrónica galáctica averiguando
direcciones de escritores.
Como estaba
furioso por ese desprecio, mató a muchos escritores con una
lapicera de pluma afilada, propiedad de la primera de sus víctimas. Con un disparador láser desintegró parcialmente
varios textos electrónicos y de papel.
Instantáneamente
la Televisión
cesó de emitir su programación, porque
no tuvo guionistas.
Según lo que se escuchó por la radio, después
de producirse la calma y disminuido el pánico por no poder ver la tele, el
motivo de tal circunstancia y de esos crímenes nunca se supo.
El nativo de
Sirius, como una nube vaporosa, regresó
a su tierra.