domingo, 1 de julio de 2018

Encuentro de julio


Blandón

El velón ilumina mi cara.

Me da el bien de leer mi alma

mal aconsejada por la escasez de planes.

Siento las lágrimas al recordar

el desamor ocurrido.

Mi amiga me bisbiseaba

ideas para conquistar a Juan,

pero sus murmullos no me ayudaron.

Yo susurre en el oído de él

penas, deseos, sueños

pero nada funcionó.

No me amó.

Quise gritar a los cuatro vientos

el dolor de mi roto corazón.

La bilis inundó mi vida.

La dulzura de lo anhelado y no conseguido

me consuela minimamente.

Y aún lloro mi desamor

con berrinches varios

a mi madre, mi padre

y mis amigos.

Las rabietas no me dieron

serenidad ni paz.

El candelero de mi pena

me dirige últimamente.

Me dicen que el bisoño

muchacho del que estaba enamorada

era muy inexperto

para mí, y espero

para el futuro

un experimentado hombre

que me ame

y a quien yo ame

con sus virtudes y defectos.