sábado, 18 de marzo de 2017

Encuentro de marzo


Casa de antigüedades

Entró y sonó el llamador de ángeles. Miró alrededor. Había porcelanas, joyas, sillas, objetos que parecían de oro. Paseó un rato entre las mesas. Vio un elemento de loza, redondo, ahuevado con pico desde la base.

Se acercó alguien

-       Señor, ¿puedo ayudarlo?-

-       Sí. ¿Qué esa cosa en forma de S, con esa tapa que se levanta por medio de un engranaje?-

-       Es una antigua jarra de vino de Roma-

-       ¡Que rara y bonita! ¿Me muestra ese cuadro?-

El empleado se dio vuelta y mientras descolgaba el mismo, el otro hombre se metió en el bolsillo una cajita dorada (que creyó que era de oro) y un anillo.

El empleado lo vio en el espejo colgado al lado de la pintura y le gritó:

-       ¡Eh, señor! ¡Devuelva eso!-

El otro hombre empezó a correr hacia la puerta por entre las cosas y tiró la jarra de loza y metal que se rompió y un adorno de porcelana cayó al piso.

Llegó a la puerta, salió a la vereda y empezó a correr cuadras abajo.

El empleado llamaba a la policía pero no apareció ni uno. Resignado, volvió a entrar a la casa de antigüedades y barrió los trozos de la jarra dispersos por el suelo.

Días más tarde se enteró en un noticiero que se había vendido un anillo del siglo XVII a un duque inglés. Tomó el teléfono y llamó a su jefe para que un detective rastreara el viaje de esa joya y fuera devuelta y para atrapar al ladrón del negocio.