El mago
El policía y el detective miraron a todos alrededor. Los
principales sospechosos desviaron la vista.
En medio del océano, en un crucero por las Bahamas se había
cometido un crimen. El mago del show Caracachumba había sido apuñalado.
El detective miró su lista de sospechosos.
Zadkiel, chico de 23 años, baterista y escritor, de rizos
color miel que estuvo cerca del camerino del mago fumando. Le había dado su
poema original y no fue devuelto.
El “capitán” de cuerpo erguido, piel morena, voz grave,
conocedor de los mares y viajes por el mundo, con su canario que mide 15 cm y
pesa alrededor de 15 grs. A quien el mago quería hacer desaparecer.
Y la señora McClain, enojada porque le dio una pulsera de
brillantes para hacer el acto de ocultarla en una galera y no se lo había
devuelto.
El detective carraspeó y empezó a interrogar uno por uno en
el salón de las bebidas.
A las dos horas descubrió que Zadkiel, el “capitán” y la
señora McClain mataron de tres puñaladas juntos al mago pero no podía probarlo. Así que los dejo en libertad.
Pero lo más curioso de todo fue que se acercó al mago para
llevarse el cadáver y de pronto este se empezó a reir. ¡No estaba muerto!
Apuñalaron un muñeco en su cama del camerino y sangre
(salsa de tomate) era lo que resbaló en su ropa. Y éste tomo su lugar antes de
que llegaran los policías, porque había estado robando mientrs todos dormían.
Los gritos de la señora McClain resonaban en la sala.
Zadkiel se desmayó. El “ capitán” se rio.
El detective no pudo probar que fuera un ladrón el mago ya
que este devolvió lo robado: ver a policía lo hizo recapacitar.
Sonriendo galantemente le dio a
la señora McClain su pulsera y diversos objetos a los demás pasajeros.
Acarició al canario y desapareció tras una cortina hasta el
siguiente show.