jueves, 5 de septiembre de 2013

Lector: Encuentro de Septiembre



No te olvides de mí

 
                                                  I

Dan las  00.00 hs. Según la costumbre de fin de año mediante fuegos artificiales
 
cada cifra: 2-9-9-9 cambia a 3.000  en la oscura noche, también aparece la frase:
 
 “¡Feliz Año!” en distintos idiomas.

Laila observa, desde una ventana situada a la izquierda de la puerta de entrada, las irreconocibles líneas hasta que identifica su lengua nativa: Oñaka. Grita, salta contenta y mira a un grupo de personas que están allí y  que se ríen con su entusiasmo.

Comienza el año 3.000.

Sólo dos entre la mayoría tienen los ojos gigantes, pero no de maravilla, sino de espanto. Es una señora vieja y su compañero de viaje también viejo.

Al entrar a la casa de Nalk y Laila permanecieron quietos unos instantes en el medio de la habitación mirando intrigados alrededor. Había personas de pie y sentadas hablando y comiendo.

Después pudieron acomodarse.

Estaban sentados, cruzados de brazos en las hamacas ubicadas en diagonal con respecto a la entrada y de espalda a una de las ventanas y murmuraban:

        -Pero… ya todos - dice ella - es asombroso…-.

 - Sería mejor irnos- replica éste.

Apenas habían comido los medallones de verdura, queso, fruta y carne típicos del lugar,  ni los maníes dulces, pasas de uva y confites distribuidos en vasijas sobre la mesa; tampoco probaron el   líquido  similar a la sidra que les ofrecieron.

¡Cómo atreverse a hacerlo!

-      ¿Así  te imaginaste  a Nalk? Empiezo a  comprender porqué nos incluyó, porque fuimos invitados- dijo temerosa la señora Mit a su acompañante Pal. Éste asintió.

Luego de dar los primeros minutos del año 3.000, Laila  saluda a los presentes con besos en las mejillas y abrazos.

Se acerca hacia ellos. Detrás la sigue Nalk.

Mit y Pal se ponen de pie.

-¿Qué hacemos? – susurró Pal al verlos  acercarse sonriendo.

Laila agita los brazos.

-      ¡Bonuk año!¡ buen y feliz año! ¡Bonuk y feliz annio!- dice y los abraza suavemente. Agrega :

-      ¿Se quedarán unos días aquí?-.

Pal sin abrazarla le dice Feliz año.

Mit al abrazarla  trata inútilmente de ocultar las manos.

Laila frunce las cejas, abre los ojos, retrocede y eleva  los brazos sorprendida, sin decir una palabra. 

Trastabilla y casi se cae porque Nalk tropieza con ella.

 

II

“A través de un cierto lapso de tiempo se ha observado que igualmente como  el homo sapiens comenzó a caminar erguido y desapareció la cola del mono que le permitía asirse de las ramas desarrollándose los miembros inferiores (piernas) asimismo se observa después de millones de años que también se dejó de utilizar las extremidades superiores (dícese vulgarmente manos) que cambiaron de forma gradual”.

Laila inspiró (como no me di cuenta antes, pensó) Expiró…inspiró. Volvió a apoyar la palma de su mano en el interruptor plano y hueco al costado de la pantalla de la Lectoría y el texto siguió surgiendo:

“…La doctora Celika en su Ensayo Preliminar declaró: ‘las mutaciones físicas surgieron de manera aislada, aquí y allá. En diferentes formas y  en diferentes lugares.

Los científicos en el año 2015, comenzaron a  advertir al público masivo sobre los cambios que el medio ambiente provocó y  tal vez provocaría en el cuerpo humano.

Citamos: un caso de una persona que no tenía pulgar en una de sus manos, otra que no tenía las manos completas, algunas sin uno de los brazos. De otra que tenía una cicatriz entre los omoplatos, en su espalda. Otra, que en uno de sus  hombros tenía una cicatriz hundida.

La mayoría de las personas mencionadas ignoran las causas de las mismas (herida o vacuna o de nacimiento). Otra persona tenía una cicatriz expuesta, no hundida en uno de los hombros. Al ser interpelados por los médicos todos expresaron que: arde, pica o late lo que falta. Además laten los músculos adyacentes: espaldas, brazos, cabezas y cinturas etc.

 Aunque fuera molesto usar relojes, limpiar, cocinar y abrir latas y paquetes sin que se resientan los miembros mencionados  hallaron diferentes maneras de realizar esas tareas y adaptarse a las situaciones que surgieran. También dijeron que  es dificultoso levantar objetos pesados.

No se conocen todas las posibles mutaciones. Si algunas personas se muestran, otras se ocultan por miedo o vergüenza…”

Laila mira sus triangulares  palmas. Lagrimea mientras lee:

“…Después de la  observación de estos casos, se comenzó  a especular las posibles causas: la aparición de los artefactos electrodomésticos que aliviaron parte del trabajo y las máquinas comenzaron a suplir al ‘trabajo- hueso’ hogareño.

 También en otras áreas las máquinas empezaron a  hacer las actividades antes hechas por los humanos.

Las consecuencias y las posibles  adaptaciones   se investigan”…

 

Laila giró la cabeza de izquierda a derecha mirando a otras personas utilizando las máquinas que se hallaban en  la Sala de Lectura Silenciosa: “¿no perciben? No claro. YA ES ASÍ…ADÓNDE  FUE.¿Y EL FUTURO CÓMO SERÁ?” pensó.

“…Archivo 367215.566000- año 2050. El licenciado en Antropología y Técnica, Ralk en su conferencia Nª 510 informó: la mayoría de las personas en nuestros días, no tienen dedos. En ambas manos el pulgar, disminuido a la mitad en su tamaño,  aún se nota en los lados interiores. Las palmas y los  dedos están  unidos como triángulos isósceles  afinados sin uñas. En un mundo donde antes las personas zurdas tenían que adaptarse a la realidad hecha para la mayoría de la población que era derecha ahora todos tendremos que modificar nuestros hábitos como consecuencia de estas mutaciones. ¿Seguirá existiendo esta distinción de personas hábiles con la mano derecha o con la izquierda? El futuro tal vez responda.

 Toda la sociedad cambiará.

Surgen dificultades para maniobrar las hojas de papel y ya fue, en años anteriores, complicado leer y escribir.

 Las bibliotecas, además de guardar y cuidar los libros  antiguos de papel, empezaron a difundir sus contenidos  en sistemas de sonido: se las denominó Bibliotecas Parlantes.

Simultáneamente se produjo la ausencia de la escritura manuscrita en el papel y empezó la escasez del mismo.

Los conflictos e interrogantes empezaron hace veinte años a generarse: cómo se enseñaría la escritura a los chicos  sin papel y los documentos personales en qué soportes se sustentarían. Se inicia la búsqueda de  sustitutos: telas, plásticos, gomas blandas y resistentes.

Comenzaron a desarrollar nuevos útiles  para contener la tinta. Podrían utilizarse pizarras pequeñas individuales de plástico y marcadores o pinceles de tinta lavable.

Hoy, año 2050, estos métodos se hallan en práctica.

Ignoramos si estas posibilidades serán eficientes.

Las soluciones y consecuencias serán investigadas durante muchos años.

En el teclado con la forma triangular de la mano la escritura sería difícil y lenta. Las teclas deberán ser más grandes.  

Generó la producción de máquinas accesibles por el sonido que consintió el dictado apareciendo los textos en la pantalla  y por la presión de las palmas de las manos en  máquinas diseñadas para la lectura.    

 Probablemente en el futuro el acceso a todos los lugares físicos se produciría  mediante la huella digital de la palma de la mano  y por la identificación de la retina.

 El interrogante primordial de la gente es porque se  han  producido esas mutaciones en el cuerpo humano.”

La información continúa en la pantalla.

 “ Thika, una socióloga, en el año 2080 comenta: todas las personas no están en la misma situación.

Se han registrado situaciones violentas: algunas personas quisieron  destruir las máquinas en un arrebato de furia porque pensaron que al haber ocupado el lugar de los seres humanos, éstas fueron responsables de los cambios producidos (¿hasta que punto  la tecnología que la humanidad fabricó es responsable?) y también  quisieron  matar  a otras personas porque eran diferentes. Los agresores fueron disuadidos y detenidos por la policía.

    Una versión electrónica de un periódico de esa época cuenta:   “Episodios del mismo tenor hemos encontrado durante años: ‘¡son extraterrestres!¡son extraterrestres!’. La policía se llevó a la rastra a los gritones furiosos (muchachos y muchachas) que armados con cadenas habían golpeado y herido a varios transeúntes `no iguales a ellos’ (dos dedos largos en cada mano) que pasaban por una esquina céntrica.”

 Tiempo después, otros grupos de personas llamados No te olvides de mí  proponían la producción artesanal  de la mayor cantidad de tareas posibles sin destruir ni repudiar la tecnología porque no debemos permitir que ningún ser humano sea esclavizado. La humanidad cambia sin retroceder.

Distribuían tarjetas grabadas en plástico que decían: ‘ Ante el cambio ante la evolución  no te ocultes, NO TE OLVIDES DE MÍ, PORQUE  ¿QUIÉN  ES EL DIFERENTE?...’”

          

III

 

La puerta-portón de salida se abrió automáticamente. Laila salió  de la  Central de archivos. Un torbellino interno le distorsionaba el entorno: los árboles temblaban y caían y  la calle se hundía. El aire fresco la despejó.

 Piensa: “Todo esto tendría que haberlo comprendido antes.

Nalk es antropólogo. Un pie delante del otro, un pie delante del otro no llegaré.” Pasaban carros con caballos.

Llama y sube a un carruaje guiado por un jinete a caballo. Da una dirección. Al llegar paga con una moneda de cobre y aluminio que tenía en el bolsillo.

Ya de pie delante de la puerta de la casa, como todas las demás de una planta y ovaladas, nerviosa presionó la cerradura. “¿Qué motivos son los que han hecho  que hoy me aperciba de…? no, hoy no, el día de año nuevo. Hace cinco días, cuando saludé a Mit y Pal,  vi que sus palmas tenían dedos”. Se estremeció.       

Ya dentro  vislumbró  a Nalk de pie tenso frente a la pequeña hamaca, -“¡no!”- murmuró. Escuchó voces:

-      Por favor, nosotros habitamos en las afueras de Calc, que le podríamos decir o hacer- balbuceaba Pal.

-      ¡No! ¡Ustedes no intenten suicidarse, ni maten a Nalk!¡ Nalk, no los mates!- gritó Laila.

Nalk la miró con sorpresiva y leve intriga. De pronto sonrió.

-      Te esperaba Laila- dijo.

Ella notó que Pal y Mit también la miraban asustados, tal vez furiosos. Sus brazos descansaban en los bordes de la silla hamaca.

Luego descubrió en sus ojos infinita tristeza.

Nalk decía mientras la llevaba a otra silla- hamaca sentándose a su lado:

-¿Quién querría matarlos?-.

Le murmuró en voz baja: tranquila. Ella le responde: gracias. Nalk continua diciendo en voz alta:

- No podía perder la oportunidad para aprender, soy un antropólogo. Los invité y ellos vinieron. Debemos aprovechar esta ocasión-.

  Mit, tenía lágrimas en el rostro, se las secaba moviendo las manos y decía:

-      Es alarmante. En la ciudad de donde somos las personas que conocemos tienen otra forma en sus manos,  son casi completas y aquí…- se interrumpió.

Nalk que se levantaba y se sentaba de a ratos. Dijo:

-      Eso será algo para descubrir el o los porqué  de las diferencias. Me informé muchas cosas de su zona y de ustedes-.

Pal murmuraba mientras se pasaba una mano por la frente y luego la apoyaba en una rodilla:

-      ¿Qué podríamos contarles? ¿Cómo podríamos ayudarles? Ustedes también dígannos como hacen las cosas. Leímos sus informes en CD y en las Lectorías porque queríamos saber, pero cuando vimos nos asombramos… entonces decidimos que sería interesante hablar-.

Laila suspiró aliviada y habló:

 

-  Yo tengo curiosidad acerca de cómo es su vida y cuáles son las costumbres que ustedes tienen.  Creo que serían interesante las cosas que todos podríamos expresarnos-.

Descendió una calma momentánea.

Se oía el resoplido pausado de Nalk que dijo:

-      Contaremos. Escucharemos. Laila mira, mira, escucha y conversemos.

 

     En:  El Club de las letras perdidas

                     Autora: Eugenia Sánchez

             Ed. Flor del Ceibo 2009, Hecho el depósito que marca la ley 11.723

          CDD  A860

          ISBN  978-987-23933-2-8

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