Blandón
El velón ilumina mi cara.
Me da el bien de leer mi alma
mal aconsejada por la escasez de planes.
Siento las lágrimas al recordar
el desamor ocurrido.
Mi amiga me bisbiseaba
ideas para conquistar a Juan,
pero sus murmullos no me ayudaron.
Yo susurre en el oído de él
penas, deseos, sueños
pero nada funcionó.
No me amó.
Quise gritar a los cuatro vientos
el dolor de mi roto corazón.
La bilis inundó mi vida.
La dulzura de lo anhelado y no conseguido
me consuela minimamente.
Y aún lloro mi desamor
con berrinches varios
a mi madre, mi padre
y mis amigos.
Las rabietas no me dieron
serenidad ni paz.
El candelero de mi pena
me dirige últimamente.
Me dicen que el bisoño
muchacho del que estaba enamorada
era muy inexperto
para mí, y espero
para el futuro
un experimentado hombre
que me ame
y a quien yo ame
con sus virtudes y defectos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario