sábado, 22 de abril de 2017

Encuentro de abril


Espía golosa

Bueno, me presento. Mi nombre es Elsa y vivo en Temperley. Hago dieta desde que nací creo. Pesaba cuatro kilos y medio. Mi vida son visitas a nutricionistas y a gimnasios. Ahora hago la dieta de las frutas y verduras Robins.

En mi casa esconden las tortas y los dulces. Lo sé porque las huelo. Tengo un olfato muy sensibilizado. Ayer vi a mi hermano que entraba a su pieza y cerraba la puerta. Sigilosamente me acerque a ésta y mire por el ojo de la cerradura. Vi que se comía seis alfajores en media hora y guardaba otros seis en su armario. Me alejé a la cocina porque entró mi padre del trabajo.

Traté de seguir con normalidad el día. Cené una naranja y hablé de mi rutina sin empleo, leyendo, muerta de hambre y escuchando lo que contaban los demás.

A la mañana cuando me levante ya se habían ido todos. Desayuné una zanahoria y tome mate escuchando la radio.

Entonces no aguanté más y entré a la habitación de mi hermano. Me miré en el espejo y me vi gorda, noventa kilos de deseos no cumplidos y de novios anhelados pero nunca buscados. Rubia con rulos y ojos verdes, pecosa, soy bonita, si, pero obesa y me parece que nadie me da bola. Casi no hago lo que planee; pero vi el armario y lo toque. Abrí la puerta y saque cuatro alfajores. Lentamente los mastique disfrutando cada migaja dulce con merengue y dulce de leche. Es el placer más grande de la tierra. Ni el sexo se lo puede comparar, nunca tuve pero estoy segura que la comida es mejor que el sexo sin duda alguna.

Entonces estaba por empezar el quinto alfajor cuando escuché un ruido. Me puse nerviosa y no sabiendo que hacer me escondí en el armario que era grande y por suerte entré sin estar apretada entre sus paredes de madera. Cerré la puerta y espere.

Era mi hermano con un amigo. Hablaban de sus estudios y luego de mujeres. Las preferían con curvas y algo de cerebro, no demasiado para que no los sobrepasaran a ello, y para mi sorpresa descubrí que yo le gusto a Hernán, el amigo de mi hermano. Ahogué un grito. Jamás lo hubiera imaginado. Mientras mi hermano abria la otra puerta del armario y se cambiaba para ir al pool, Hernán describía mi persona como sensible y paciente, sobre todo por hacer la dieta. Al rato salieron.

Temblando, puse los pies fuera de mi escondite y me mire en el espejo. Decidí que esa dieta de las verduras no era lo que me hacia falta, sino tener más confianza en mi misma y aceptarme como soy si asi le gusto a Hernán. Pero quería bajar unos kilitos. Recordando a Belén que me decía que en Alco se comia de todo y bajabas supe que tenia que ir. En la cocina respire más tranquila y junté fuerzas para la próxima vez que viera al amigo de mi hermano no huiría de la habitación en la que él se encontrara sino que chalaría un largo rato con el, quizás después tuviéramos una cita.

                                   

sábado, 18 de marzo de 2017

Encuentro de marzo


Casa de antigüedades

Entró y sonó el llamador de ángeles. Miró alrededor. Había porcelanas, joyas, sillas, objetos que parecían de oro. Paseó un rato entre las mesas. Vio un elemento de loza, redondo, ahuevado con pico desde la base.

Se acercó alguien

-       Señor, ¿puedo ayudarlo?-

-       Sí. ¿Qué esa cosa en forma de S, con esa tapa que se levanta por medio de un engranaje?-

-       Es una antigua jarra de vino de Roma-

-       ¡Que rara y bonita! ¿Me muestra ese cuadro?-

El empleado se dio vuelta y mientras descolgaba el mismo, el otro hombre se metió en el bolsillo una cajita dorada (que creyó que era de oro) y un anillo.

El empleado lo vio en el espejo colgado al lado de la pintura y le gritó:

-       ¡Eh, señor! ¡Devuelva eso!-

El otro hombre empezó a correr hacia la puerta por entre las cosas y tiró la jarra de loza y metal que se rompió y un adorno de porcelana cayó al piso.

Llegó a la puerta, salió a la vereda y empezó a correr cuadras abajo.

El empleado llamaba a la policía pero no apareció ni uno. Resignado, volvió a entrar a la casa de antigüedades y barrió los trozos de la jarra dispersos por el suelo.

Días más tarde se enteró en un noticiero que se había vendido un anillo del siglo XVII a un duque inglés. Tomó el teléfono y llamó a su jefe para que un detective rastreara el viaje de esa joya y fuera devuelta y para atrapar al ladrón del negocio.

sábado, 11 de febrero de 2017

Encuentro de febrero


Noche chocolate

Estoy transpirando.

Faltan unos minutos para

Que se encienda la magia.

En el cine aguardo la película

Con un chocolate con maní

Noche chocolate

Historia fantástica

No es cine sin chocolate

Mi alma brilla como estrellas

Y quisiera un mate

Pero es

Noche chocolate

Estreno eterno

Artilugio ingenioso

Film distrayente

Todo es posible

Con mi chocolate

domingo, 15 de enero de 2017

Encuentro de enero 2017


Arte  dramático

El teatro es cálido. Las butacas son de felpa azul. El escenario es grande. Las cortinas son negras. El profesor comienza la clase mientras los alumnos se sientan en el suelo del escenario.

-Bien. Hoy vamos a representar algo inusual. Cinco de ustedes serán cosas o personas que escuchan un ruido y se esconden en el armario. Raúl representaras a Hamlet que por seguir una voz, la del padre, se esconde; Roque vos sos un niño de cinco años que se esconde porque tiene miedo de que el padre le pegue; Rita harás  de Dora la tarotista del pueblo: te ocultas porque las energías están concentradas en el placard ; Ignacio vos sos Mr. Smith, un investigador privado que sigue rastros y siente pasos en la casa y  presa del pánico se esconde y Julio vos sos un policía que espera dentro del placard para sorprender al asesino. Actuaran cinco minutos  cada uno y los demás hacemos de público. Empieza Raúl-

Por momentos se siente la atmosfera de Dinamarca, el llanto de una criatura, las fluctuaciones del aire en torno a las manos de Rita, se ve el brillo de una lupa, y se escuchan dos disparos. Todos los actores respiran  ajetreados después de su acto y se sientan.

El público aplaude. El profesor sonríe.

-          ¿Les hizo pensar en Narnia, el León, la bruja y el ropero el ejercicio? Esa es la idea. Entrar a otra dimensión aunque sea por un rato-

Algunos murmullos se escuchan.

-          ¿Qué sintieron?- 

Los cinco coinciden en que dar la sensación de estar dentro de un armario no es agradable, y tener que ser creibles desde allí les resultó  difícil.

El profesor asiente.

De pronto se cortó la luz. Gritos. El profesor dice que se queden quietos, prende un encendedor y va hacia atrás de la escena.

Mueve la térmica y vuelve la luz.

-          ¿Están bien?-

-          Si-

-          Bueno, sigamos. Esperen, ¿adónde están Raúl, Roque, Rita, Ignacio y Julio?-

Los llaman, después gritan sus nombres pero no aparecen. Retorciéndose las manos se miran, uno se deja caer al piso.

El profesor agarra su celular y llama a la policía. Cuando éstos llegan les explica lo sucedido. Los buscan, pero no los encuentran. Todos tiemblan y se van a sus casas aterrados.

El profesor suspira y se sonríe torcidamente.  Ha salido todo como el planeó.

viernes, 9 de diciembre de 2016

¡¡¡Felices fiestas!!! 2016

Encuentro de diciembre


El caballo de arena del Gran Mago

Soñó que viajaba mucho y que llegaba a una ciudad legendaria.

Una muralla la rodeaba. Era de noche y muchos hombres murmuraban, iban y venían muy concentrados.

Vio una construcción de madera, grande y parecida a el.

Se dio cuenta de que era un caballo gigante.

Curioso, logró pasar desapercibido y entró al caballo de madera. Sentía como si fuera su primo.

Los hombres se metieron dentro del caballo. Éste se movia. Luego se abrió una compuerta y los hombres salian. El caballo los siguió.

Vio una batalla entre los que, después supo, eran aqueos y troyanos. Pero los aqueos habían planeado una trampa con el caballo haciendo que los troyanos entraran a la ciudad de Troya el caballo de madera y sorprendieron a éstos sin defenderse.

El caballo de arena se sintió orgulloso de vivir esa historia. Al día siguiente Ulises lo montó y recorrió Troya lentamente.

Despertó riendo.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Encuentro de Noviembre


Lluvia

-          Hola don Ladislao.

-          Hola don Roberto. ¿Qué tal?.

-          Y…parece que va a llover…

-          Este tiempo tan caluroso …pero mis huesos me indican tormenta.

Roberto se sentó en la mecedora vacía y se abanicaba con una hoja grande. Estaban en el porche de la casa de Ladislao. Era de madera  pintada de verde, de una planta. Atrás había un huerto: lechuga, acelga, tomates y zanahorias crecían lentamente.

Miraban el cielo azul y con algunas nubes. No corria ni una gota de aire.

La esposa de Ladislao trajo una jarra de agua fresca con mucho hielo que ambos bebieron sorbo a sorbo de grandes vasos.

-          ¿Escuchó el pronóstico meteorológico de una gran tormenta por la tarde, don Ladislao?

-          Si, pero no me hace falta, mi cuerpo es mi pronostico.

-          Yo de muchacho soñaba que algún día llovería coca cola con papas fritas y helado de dulce leche

Ambos se rieron.

Miraron alrededor y conversaron sobre la cosecha, sus esposas, hijos y nietos. Sus antiguos empleos en la tienda y sobre lo acertado de retirarse al campo.

De pronto un viento les sacudió las mentes. Era oloroso como a azufre. Picante y fuerte.

Escucharon un rugido ensordecedor. Vieron una nave como un ovni pero más grande que aterrizaba sobre el campo seco.

Se abrió una compuerta y salió un “algo” de tres patas y dos brazos y una cabeza o eso creían porque estaba vestido con un traje espacial seguido por otros dos seres. La pantalla del casco que le cubria la cabeza era oscura se transparentó y vieron un rostro violeta con ojos amarillos que observaba el paisaje.

Se acercaban a Ladislao y a Roberto que boquiabiertos los miraban paralizados.

El primer ser se tocó la parte superior del casco y se escuchó una voz que decía:

-          Soy Ubiq, ellos son Tlor y Contl . Venimos del planeta que ustedes llaman Marte pero nosotros denominamos Goltyrl. ¿Ustedes son humanos, esto es el planeta Tierra?

Roberto tartamudeó mientras una llovizna tenue pero continua empezó a caer:

-          Eh…nosotros, nonosotros sosomos humm aannooss si hoommbres el se llallama Ladislao y yo me llamo Roberto

-          Bienbienvenidos – carraspeó Ladislao

-          Nosotros venimos en son de paz. Y queremos saber adonde estamos- Ubiq giro su cabeza hacia la nave y luego hacia la casa.

-          Estamos en Pigüe, provincia de Buenos Aires, Argentina. Tierra de vacas y masones-

-          Masones, hmm hombres constructores de edificios, de naciones y de ideologias, excelente. Tlor prepara nuestra vivienda, carpa para ustedes- dijo dirigiéndose a Roberto y Ladislao- estaremos aquí un largo tiempo.

Caminaron a la nave y comenzaron a extraer cosas. Armaron lo que se parecía a un iglú gigantesco. Mientras tanto Ladislao y Roberto conversaban entre ellos:

-          ¿Alguna vez creíste que esto te pasaría? Puta madre, casi me meo del cagaso. ¡Estamos haciendo historia!

-          Ladislao, estoy pensando, ¿Y si avisamos a algún diario o a la televisión? ¡Nos haríamos millonarios vendiendo la noticia a alguno de esos buitres periodistas!

-          Che, no seas asi! En esta vida hay cosas más importantes y trascendentales que el dinero. Podremos adquirir conocimientos- Se callaron porque Ubiq, Tlor y Contl venían nuevamente hacia ellos.

-          Demás está decirles que guarden nuestro aterrizaje en secreto. Podrian decir que esta carpa es un invernadero experimental agrícola. Nosotros trabajaremos mayormente de noche y algún dia quisiéramos intercambiar información sobre nuestros mundos. ¿Están dispuestos a hacerlo?

Ladislao y Roberto se miraron y sin hablarse pensaron lo mismo:

-          Si. Tenemos un trato - dijeron al unísono.

Desde ese momento entraban los seres a la casa de Ladislao y alguna vez entraban los humanos al iglú.

Aquel día, más que agua, llovieron extraterrestres.